03/03/2010 | 23:36:00
El bonsái como pasatiempo de los hanoyenses

El bonsái como pasatiempo de los hanoyenses

Desde hace siglos, los hanoyenses han gozado del pasatiempo de plantar  árboles y arbustos en miniaturas, dándoles variadas formas a través del riguroso recorte de raíces y ramas. Este hobby no es popular, pero permanece el puro placer estético y la belleza para el artista.

Desde la dinastía Ly en el siglo XI, en las áreas suburbanas de la antigua capital Thang Long —Hanoi actual—, existían muchas aldeas que plantaban flores y árboles ornamentales con nombres que aún se usan hoy en día, como Vong Thi, Nghi Tam, Hong Mai, Hoang Mai y Ke Mo. Asociadas por la producción de flores están las aldeas de Tay Ho, Quang Ba, Huu Tiep y Dai Yen. Junto con la de Nhat Tan, donde los árboles de melocotón se siembran en abundancia, estas aldeas constituyen un cinturón de plantacionesde flores alrededor de la capital.

 Residentes en la capital, tanto en el pasado como en la actualidad, se han interesado en los árboles ornamentales, conocidos como bonsáis. La belleza del bonsái es diferente a la de las flores. Algunos pueden pensar que cultivar bonsáis es simplemente echar agua y recortar la planta todos los días para mantenerlos verdes. En realidad, es un proceso absolutamente dedicado que requiere creación y devoción del sembrador. El artesano de bonsáis Le Huu Quyen, de Hanoi, comparte su experiencia diciendo: ¨El paso más difícil es darle forma a la planta. Un artesano habilidoso sabrá cómo tender la planta de manera tal  que se desarrolle achaparrada y pequeña. La planta puede tener una decena de años de edad, pero medirá sólo unas decenas de centímetros. Con el arreglo y la forma que le dé el artesano, la planta crece en bellas y extrañas posiciones horizontales o verticales, con la forma de un dragón volando, una pareja de dragones o una pareja de fénix bailando, etc.

Además de dar a  la planta la forma deseada, el artesano puede construir una nueva a partir de  las que ya tienen formas bonitas y originales. Él injerta dos plantas juntas compartiendo una raíz, o de una raíz crea varias plantas, que pueden ser altas o bajas, pero ligadas una a otra.

Por ejemplo, la planta del baniano (árbol de la India) y la higuera tienen bonitas raíces y ramas, pero sus hojas son muy grandes. Para conseguir una higuera ornamental en miniatura de menos de 40-50cm con una cubierta de hojas menudas que puede crecer en un jardín pequeño, el artesano tiene que cortar las hojas originales, esperar a que crezcan las nuevas y mantenerlas, regándolas con  menos agua. Las nuevas hojas pequeñas vivirán en una condición de carencia de agua y no podrán desarrollarse normalmente. Cuando la planta esté llena de hojas, el artesano la cuidará con irrigación regular para mantenerla verde.

En cuanto a la raíz, el artesano tiene que sacar ligeramente la planta fuera de la tierra y colocarla en una nueva maceta. Después de cambiar de maceta varias veces, las raíces de la planta estarán expuestas sobre la superficie. Durante este tiempo, si llueve, el artesano tiene que guardar la maceta dentro de la casa o cubrir la planta para que el agua no se acumule en la maceta.

 

Hoy día, a los sembradores de bonsáis les gusta ¨renovar¨ sus plantas en posiciones que alcanzan alto valor estético, por ejemplo ¨planta abrazando una roca¨ (las raíces penetran las rocas, repartiéndose y cubriendo la roca entera), o una planta con las raíces arracimadas  creciendo fuera de la superficie y  conectada una con otra.

A diferencia de otras formas artísticas, el bonsái es una vívida manifestación de arte  que refleja la pasión del cultivador. Cada artesano tiene su propia idea mientras crea una obra a la que trata de insuflar su alma.

Fuente: vietnampictorial.com

 

 

Imprimir Favoritos