04/03/2010 | 00:15:00
Fundición de cobre por artesanos de Ngu Xa

Fundición de cobre por artesanos de Ngu Xa

La aldea de Ngu Xa, al oeste de la antigua capital Thang Long ( Hanoi actual), se ha dedicado a la fundición de cobre por más de cuatro siglos. Tras numerosos altibajos de la aldea, los artesanos locales aún preservan este oficio tradicional con devoción incondicional. Entre ellos, el artesano Nguyen Van Ung y sus vástagos se han hecho famosos por la elaboración de varios productos sofisticados que demuestran su talento y habilidades.

En la calle Tran Vu, distrito de Ba Dinh, Hanoi, hay una casa construida con diseños antiguos, donde Nguyen Van Ung y sus hijos a menudo se reúnen con sus amigos menestrales y otros interesados en la fundición de cobre, para discutir e intercambiar informaciones sobre la artesanía y nuevos modelos de productos. Además de ser un sitio de encuentro, la casa sirve además como sala de exposición de numerosas obras de cobre de Ung y de miembros de su familia. Este ha sido un lugar familiar y confiable no sólo para clientes nacionales, incluyendo los hanoyenses, sino también para los extranjeros, que siempre hacen grandes pedidos de productos.

Nacido en una familia dedicada a la artesanía tradicional de la fundición del cobre, Nguyen Van Ung creció en medio del amor de sus padres, especialmente de su papá, quien le enseñó detalladamente todos los pasos de la producción de un artículo de cobre fundido. Estos pasos incluyen la selección de la tierra para hacer el molde, así como la diferenciación de los materiales de cobre y aluminio, y cómo labrar cada diseño con cuidado para que luego tenga un valor artístico y estético. Por eso, desde niño, Ung sintió pasión por esta artesanía tradicional.

A lo largo de los años, tras muchos altibajos históricos experimentados por el país, la labor de fundición de cobre en la aldea de Ngu Xa empezó a decaer, en parte porque muchos clientes cambiaron su preferencia hacia los utensilios caseros de aluminio. Para mantener la artesanía, Ung tuvo que fabricar productos de aluminio y con las ganancias hacer artículos de cobre fundido. De esta manera, esperaba que el oficio tradicional sobreviviría y prosperaría de nuevo. Con la conversión del país a la economía de mercado, que ayudó a mejorar la calidad de vida de la gente, Ung aprovechó las ventajas de la situación y emprendió la fundición de cobre con entera pasión.

Tras profundos estudios e investigaciones, tanto de cada modelo como de los materiales y procesos de producción, Ung elaboró numerosos artículos de altos valores artísticos, muy solicitados por los clientes. Cada día hay mayores pedidos de sus productos de cobre fundido, algunos de los cuales alcanzan los miles de millones de dongs. Para ampliar la producción, Ung alquiló un área más grande para el taller y contrató más trabajadores. Sus habilidades y experiencia han sido adquiridas por sus dos hijos y muchos trabajadores, ayudándolos a ganar más y a estabilizar sus vidas.

Entre los numerosos objetos de cobre fundido hechos por artesanos de Ngu Xa, los más típicos son la estatua de Buda Amitabha, que pesa 14 toneladas (incluida la base) y mide 3,95 metros alto, en la pagoda de Than Quang, aldea de Ngu Xa, y otra de 3,6 toneladas de Huyen Thien Tran Vu (el Guardia), en el templo de Quan Thanh, en Hanoi. Además, se elaboran muchos objetos pequeños de culto que son vendidos en el país y el extranjero.

Con una gran pasión por la artesanía, Ung ha dedicado tiempo y esfuerzo a investigar nuevos productos y a entrenar a sus hijos, y juntos producen diversos artículos que hacen justicia a la reconocida fama de los artesanos de Ngu Xa. Desde 1991, han fundido con éxito numerosas obras, como una estatua de Duc Ong (El señor) de 1,50m de alto y 400kg de peso, en la pagoda de Huong Tich en Hanoi; dos estatuas de Bodhisattva sentado de 1,2m de alto y alrededor de 200kg de peso, en la pagoda de Du Hang, en la ciudad de Hai Phong; una estatua de Sakyamuni sentado de 2,20m de alto y 2.057kg de peso en la pagoda de An Da en la ciudad de Hai Phong; y más recientemente, una campana de cinco toneladas de peso y 3,6m de alto colgada en el campanario de la reliquia del Cruce de Dong Loc, en la provincia de Ha Tinh.

Ung expresó: “La fundición de cobre para hacer obras sofisticadas es realmente un arte que asume la quintaesencia de varias esferas, incluyendo cultura, religión, pintura y sobre todo el corazón dedicado del artesano. No es un trabajo tan difícil pero requiere del productor concentración completa, diligencia, cautela y habilidades para crear piezas valiosas, con alma”.

Ha sido el artesano Ung quien ha mantenido la llama ardiente de las estufas de fundición de cobre en la aldea de Ngu Xa. Actualmente, el taller de fundición de cobre Mai Hoa, de Ung, cuenta con numerosos obreros, incluyendo sus nietos, que estudian y preservan esta antigua artesanía tradicional, y contribuyen al desarrollo de la aldea.

Fuente: vietnampictorial.com

 


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